lunes, 21 de diciembre de 2009

Desagradecido!!!

Bueno, en vista de que uno de mis posts: "terepia de un lunes por la mañana", en el que analizo una crítica dirigida al "desatascos...", ha herido la sensibilidad de algunos de los lectores de la revista digital en que se publicó he decidido eliminarlo. Tras acusarme de ególatra (y desde aquí les doy la razón), de desagradecido (cosa que ya adelanto en mi disco para quién no me conozca) y si me apuras hasta cobarde, mi intención, en un principio, tampoco era la de ridiculizar a nadie ni hacer sangre. Reconozco que fue un ejercicio terapéutico de puta madre (supongo que al mismo nivel que el del crítico).

Quizás no sea yo solo el único que se toma las cosas demasiado a pecho (cosa que me reconforta).

jueves, 3 de diciembre de 2009

Crónica

Escribo integra la crónica del concierto del martes que Joel ha escrito en su blog:


Cabreao. Así estoy yo sin ti (que diría Sabina), querido “escuchante”. No es justo, joder. La gente que me conoce sabe que no me gusta ir por la vida en plan “plañidera”, pero así me siento hoy. 1 de diciembre. La gira continúa y hoy “jugamos en casa”. Tocamos en la Wurli, pero no estamos solos. Hoy compartimos cervezas, penas y escenario con Juan Zarppa, o lo que es lo mismo, Miguel, Salva y Pepo. Yo sé de que va esto, lo vivo casi a diario. Estos tres tipos se han metido entre pecho y espalda casi 500 kilómetros para venir a tocar a Madrid. Ahí, con dos cojones. ¡Qué coño!, la música de este país no la sostienen ni Bisbales ni Bautes, la sostienen cabrones como nosotros que hacemos cualquier cosa por defender lo que nos gusta, lo que nos mantiene vivos, a cambio de unas copas y, en el mejor de los casos, un bocata. Podría escribir que la sala estaba a rebosar, pero no, hoy me he levantado cabreao y así, recién levantado, voy a escribir. Y dicho esto, hablaré de lo importante. La música, el concierto.

Ya en la prueba de sonido alucino. No, no es que me sorprenda, conozco a estos tíos hace tiempo y, parafraseando a Juan Zarppa, la calidad, la suponemos, pero cómo suenan, joder. Tres tíos, tres y sonando como cien. Guitarra, bajo y batería, carne con patatas, pero qué carne y qué patatas.

Llega el momento del concierto y somos pocos. Pocos, si, pero buenos.

Salimos al escenario con algún trago de más, hablo por mi, pero, una vez más muertos de ganas por hacer lo que más nos gusta. Ya en el escenario me siento cabreao, es martes, si, no es fácil para los que se levantan al día siguiente, pero me hubiera gustado que fuéramos más. Siempre, pero hoy especialmente. Hacemos nuestro trabajo. No ha sido mi día más fino, Ramonet me echa algunas miradas escrutadoras y me disculpo con una sonrisa. Me gusta como sale “Báilame el agua”, se nos hace corto.

Sin apenas tiempo para situarme, Juan Zarppa atacan el primer tema de su “desatascos y limpiezas”. Definitivamente, los músicos somos gente rara. Nos sentimos mejor en el escenario que en la vida. Suena de lujo. Me quedo embobao viendo como Miguel, o Juan, según se mire, se regala con su Danelectro y su slide de PVC, joder, que envidia. Me engancho a “Aceras” y a ese riff que me llega al bajo vientre. La gente disfruta del concierto y yo más. Tú no lo viste, yo si. Me he quedado con ganas de más y espero que noches así se repitan, no lo espero, estoy seguro. Hoy yo también me siento un poco “desagradecido”.



Joel y Ramonet, "Malacabeza" se han empeñado en batir el récord de Ted Nuget, de bolos en un año. Yo creo que en estos momentos están a punto de cogerlo. Mola. Y mola compartir escenario con gente que conoces y aprecias desde hace mucho tiempo.

Hay noches, supongo, de bajón, pero ésta en concreto no ha sido el caso para nosotros. Ha sido uno de los bolos más chulos de esto dos meses y cierto, había poca gente, pero con mucha calidad. Evidentemente público que ellos se han currado a base de picar piedra. Para nosotros fue un lujo y por un momentillo (y sin que sirva de precedente) me voy a volver agradecido.


"Por mi Malacabeza yo me puse a escribir, (otro por mucho menos se hizo guardiacivil)"