domingo, 24 de diciembre de 2006

Malditos en el scumm 2006

Despedida y cierre. Mañana (25 Dic) será el último bolo de la temporada de malditos en el Scumm. Hasta la primavera no volveremos. Han estado cerca de diez meses, haciendo dos bolos mensuales. Muchos frankfurts, mucho Zeppelin y algunas copas (que no muchas) entre colegas, compañeros y familiares. Ahora solo cabe esperar que el año que viene nos lo pasemos igual de bien que este. También espero que, para cuando volvamos, este acabado la mezcla de uno de los conciertos de este año y se pueda adquirir a un precio módido (aunque solo sea para subvencionar las cuerdas). Desde aquí, en nombre del grupo damos gracias especialmente a Nacho, Jordi, a la gente del Scumm y a las personas que de vez en cuando les apetece ver un poco de rocanrol en directo.

Oigo guitarras


Acabaremos el año liados en plena grabación guitarrera del cuarto de la ratas. Creo que el tema apunta bien y los resultados superarán con creces a pulgatorio. De momento el roland jazz Chorus está triunfando. ¿Quién dijo válvulas habiendo transistores?

martes, 19 de diciembre de 2006

Matando al padre

Tras años sin hacerlo, ayer volví a comprar el Ruta (66 se entiende). El motivo era que Nando me avisó que había una pequeña reseña de la Jz´s en un artículo dedicado a Hall of Fame (pag 68/69), los encargados de la serie Unmatched (tributo a Zappa). Ante la pregunta que realizaban a Luís García (dueño del sello) de que versiones eran sus favoritas, entre las cuatro o cinco que citó, estaba el “Tell me you love me” interpretada por nosotros. Todo un detalle, más y cuando creo que ya llevan siete discos tributo editados y ha participado en ellos la tira de peña. Por motivos legales en su disco el título fue el original pero realmente nosotros la titulamos “Tengo mi discman”. Imagino el careto del zappiano convencido corriendo a afeitarse su bigote después de no entender lo del: “…no quiero más fuagrás quiero foyú…”. Esta adaptación, paradójicamente por motivos legales, siempre la hemos firmado como nuestra pasándonos por el forro el maravilloso mundo (otra vez Nacho) de los Derechos de Autor. En definitiva que hemos estado estafando al mismísimo Frank Zappa a razón de aproximadamente 0,003 céntimos de Euro al día (multipliquen la cantidad por 365 y verán lo que me ingresa la Sgae al año). Al principio como cristiano de bien me sentí culpable (los primeros 45 segundos). Luego lo que más me molaba era rellenar las hojas de la Sgae con este tema y poner que lo componíamos Valerio/Elagus/HonkKongFuih/Zarppa. Cualquier psicólogo de pasillo, a parte de llamarnos desagradecidos, tendría nuestro diagnóstico claro.

Pd: Después de leer el artículo abrí las pistas de lo que algún día será el tercer cd de la Zarppa´s. Estuve escuchando la batería del “tyin´ to grow again” al que nosotros para simplificar un poco llamamos “te huelen los pies” (en honor por supuesto a Milikito). La cosa promete, prometía, prometió, prometería…

domingo, 10 de diciembre de 2006

El cuarto de las Ratas.


En estos días la cocina se ha convertido en un auténtico cuarto de las ratas. Y no sólo porque el sobrino haya empezado a grabar su cuarto disco. Durante las sesiones hemos estado acompañados por un simpático roedor, y no precisamente un miembro de los Malditos, sino uno de los de verdad. Lástima que el último día de sesiones me lo encontrara seco en la puerta. En la temporada que ha estado habitando mi techo le ha dado tiempo a comerse parte de la insonorización. Supongo que una dieta de poliespán, poliestireno y fibra de vidrio, aliñada con estricnina no debe ser muy saludable.
Mi oido creo que tampoco ha salido indemne de la experiencia. El abuso de decibelios me ha hecho ir a urgencias...

Oriente Medio. Pastelinos

En el momento que sonó su nombre por megafonía del centro comercial me encontraba mirando discos de saldo. Casualidad la mia, pensé (o la suya). Asomé la cabeza en la sala de presentaciones y ya fue muy tarde para escapar. Estaban proyectando un DVD y había una guitarra y un micro a punto. Cuando me retiraba sigilosamente un amable señor me cedió un sitio y tomé asiento casi por obligación. La situación era un poco extraña. Recordaba nuestro último encuentro. En aquella ocasión me tocó hacer de palomero y lógicamente soportar el chorreo filosóficopolítico que terciaba el momento: que si oriente medio, que si Iraq, que si los tanques israelís, que si los criminales del pp... y todo para acabar pidiéndo que lo llevara a un prostíbulo. Por ahí ya no pasé y lo llevé al su hotel. Esto fué la madrugada del 10 de marzo del 2004. Supongo que no hacer falta dar señas de por que me acuerdo de la fecha y lo ridículo y frívolo que puede resultar debatir la situación geopolítica mundial después de veinte cubatas. Él no me saludó y yo no aguanté toda su actuación (y no precisamente porque no me saludara).
Por suerte mía, Eva tenía entradas para ver a Drexler. El handicab era el lugar: el Palau de la Música, sitio snob por excelencia, sitio donde el público habitualmente lleva la ropa interior en el bolso (llamarían guapo hasta al feo de los Calatrava) , sitio donde casi siempre suena como un culo (que conste que nunca he ido a ver ninguna ópera ni nada por el estilo) y las entradas cuestan 45€. Afortunadamente mis malos augurios -como se puede comprobar en este diario soy un poco cenizo- no se cumplieron. El tipo sonó muy bien, el espectáculo mereció la pasta y no llovieron ni bragas ni calzoncillos a pesar de estar sentado detrás de Boris Izaguirre (bueno, con lo de los snobs no me equivoqué).
Plantear el discurso político y el adoctrinamiento cutre salchichero, cuando el público te aplaude hasta la tos, me parece el acto más ruín y patético que puede caer un tipo con un micro delante. Ya no te cuento si encima busca vender un disco. Drexler creo que lo sabe (ignoro si alguna vez ha estado en su repertorio). A otros se les va la mano o mejor dicho la lengua.