viernes, 24 de febrero de 2006

Zona Oeste. La neurona que colea.

Jueves de Scumm!. Volví a currar de técnico después de unos mesecillos. Tocaban Palo de Ciego. Ellos estuvieron bien y creo que el sonido estuvo aceptable (dentro de las dificultades de rigor que entraña la sala), teniendo en cuenta que era un grupo de Rock muy trallero (entre Barricada y la Polla Records). En la banda viejos conocidos y alguna nueva incorporación de músicos de barrio. La tradición rockera, aunque muy catigada, se mantine. La zona oeste de Tarragona nunca fue Seattle, ya no respira la movida de hace diez años, tampoco queda ningún bar en el que te puedas tomar una cerveza escuchando Burning, cualquier atisbo de agrupación de inquietudes ni se huele ni se imagina, se amontonan en la chatarra todos los futbolines, pero a los que aun les quedan alguna neurona viva son capaces de machacarse en locales y ofrecer buenos conciertos.

lunes, 13 de febrero de 2006

Superhéroes de barrio

Cuando un tipo llena la Palma (Reus), sale vestido de Elvis al escenario con un inmenso crucifijo, se toca unos cuantos rocanroles y acaba en bolas usando de taparrabos la cara de algún político (creo que era el alcalde de Reus) podemos pensar que estamos ante un fenómeno mediático o un heroe local. Creo que Ariel Santamaría nunca ha pretendido ser el top ten en ninguna lista de ventas ni ser un rockstar, ahora me consta que si ha intentado ser alcalde de Reus. Si en lugar de todo el atajo de chupapo***s que viven diariamente negociando estatutos o recalificando terrenos hubiera unos cuantos tipos como este a lo mejor me levantaba de la cama a votar.
PD1: También tocaba esa noche Ricard Puigdomènech. Quizás no estaba en el lugar más apropiado ni fue su mejor noche, pero un músico con su bagaje es capaz de mantener el
tipo en situaciones adversas.
PD2: En la sala estaba prohibido fumar. Llegar a casa sin oler a tabaco después de un concierto en una nueva experiencia...

lunes, 6 de febrero de 2006

Dancin´fool


El viernes en la Vaquería de Pau Sastre. Superprofesionales (lástima), todo escrupulosamente bien tocado e interpretado. Música exageradamente aséptica donde la arruga en la camiseta del cantante estaba imaginada mucho tiempo antes de que el concierto estuviera programado. Legión de oyentes con lápiz y papel. Menos mal de Miguel (Pino) que le dió el punto curioso al tema (el colmo hubiera sido un guitarrista rollo George Benson).
El domingo en la Travi una banda de versiones de Funk. Todo instrumental. Underwater funk experience (?). Encontré a Javi (batería del Sobrino) y a su mujer. Con unas cervecillas pasó mejor el trago.
Montón de Funk. Jartá de funk y yo sin mover un pie. Creo que lo mio no tiene arreglo. Soy un rancio.